domingo, 4 de septiembre de 2011

OTRA VEZ MI AMIGA POESÍA


Ésta noche no quiero pelear con las letras, antes bien, quiero conocerlas, quiero amarlas, quiero comprenderlas y es que en el camino de la vida, las letras plasman más que ideas, más que conceptos, más que ideales, remarcan sentimientos.

Ésta noche, no quiero pelear con las letras, sólo dejare que ellas me lleven por doquier, vagando por el silencio de las calles oscuras, caminando lentamente tratando de entender aquellos sentimientos. Pero también quiero volar, volar tan alto aunque me cueste respirar, sentir la adrenalina correr por mis venas, por mi sangre, por mis letras, digo, por las letras, que no son tan mías,tampoco de él, menos de nadie.

Quizas al sentir el viento correr por mis mejillas, y sentir aquel pavor por estar en las alturas, encuentre la armonía entre mi interior que es tan mio, y mis compañeras las letras.
Dicen ellas que estan resentidas, porque siempre las busco para responder temores, pero yo siempre les digo que me refugio en ellas para responder a los amores.
Amores que son tan míos, y al mismo tiempo tan lejanos, tan míos y tan suyos. Amores que no matan, que me vivifican, que me hacen volar a las estrellas. Que son capaces de hablarme cosas mas que bellas, profundas.
Y tomada de la mano de los amores y de mis amigas las letras me sumergi en una calle llamada poesía, no era tan bella, pero tampoco tan fea. La mirabamos con ojos de amor y admiración, la callecita larga oscura, empezo a dar luces de colores que alumbraban nuestros rostros llenos de emocion, y yo temblando de frio no de terror, me abrigaba para no sentir en mi piel lo agridulce del camino llamado poesia.

Al terminar la calle, llegué a un puerto, tan oscuro pero sus aguas en cambio eran tan cristalinas y puras como las de un manantial y no sabía que hacer, mi amiga las letras, me susurró que alli debía dejar mis penas y retomar mis esperanzas muertas.

Me senté callada, casi sin respirar, para así escuchar el silbido del viento. Me recoste, mirando al cielo, y es que ese cielo por el cual volé, ahora esta como el azul terciopelo, y comprendí al fin que mi amiga las letras, la poesía y aquellos misterios era para emprender un nuevo rumbo, escribir una nueva historia. Despues de todo espero no hacerlo tan mal.

Ay las letras, tendrán que tener paciencia, porque mi amiga poesía siempre quiere el protagonismo y acaba disgustada conmigo.
Después de todo: ésta noche no quiero pelear con las letras, quiero ser más que su amiga, para que con su complicidad pueda detallar lo mucho que tú me haces vibrar, sonreir, palpitar, soñar.

Para terminar; pido perdón una vez más a mis amigas: las letras y la poesía, porque nunca pueden ser mi musa, porque siempre termino mencionando al amor aunque no mencionaré su nombre porque lo guardé bajo siete llaves en aquel puerto donde vi el cielo más azul, porque estabas tú...

Con cariño como siempre:
Karla V. Rugel M.

UN ÁNGEL


Muero por escribirte unos versos,
Para expresarte algunos sentimientos,
Pero es imposible
Hay que callarnos y guardarlos dentro.

Apareciste como un ángel,
Capaz de demostrarme que la ternura
Es real y es carne,
Y al mismo tiempo transmisible.

Un ser humano de ojos tiernos,
Un ángel sincero,
Un ser humano con el don de escuchar
Un ángel dispuesto amar.

¿Un ángel o ser humano
O es que te volviste el muso
De algunos versos?
Sólo sé que confundes mis pupilas
Con tus gestos.

Debo callarlo y fin de éste texto.

Con cariño:
Karla Rugel M.

UN SER HUMANO DIVINO



Al ser más humano,
Más sensible,
Más tierno,
Y accesible.


Al ser de alma pura,
A ése busco
aunque para ello
tal vez tarde la eternidad.

La humanidad carece de eternidad,
pero la divinidad lleva en su entrañas
eso que se conoce como inmortalidad.


El ser humano más tierno,
Más sencillo,
Más capaz,
Tal vez sólo pertenezca a aquello
Conocido como Divino,
Como lejano, como infinito.

Y aquella busqueda
Quizás tome toda mi vida,
Pero sé que después de todo
Al fin llegarás,
Tal vez para quedarte
O quizás tuve que partir...
Cuando tú al fin llegaste.



Con cariño:
Karla V. Rugel Morales